Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet
Cómo encontrar trabajo y no morir en el intento.
En la vida llega un momento que ya no puedes seguir posponiendo más ( a no ser que seas el hijo de La Pantoja o de Tita Cervera ): encontrar un trabajo.
Atrás quedaron los años de tu carrera de ingeniería, que podrían haber dado para hacer 5 veces magisterio y haberte presentado a 30 oposiciones.
Te siguen quedando algunas asignaturas cojoneras, pero tan pocas, que dedicarte sólo a ellas ya da demasiado el cante.
La burbuja del Erasmus ya ha explotado y te das cuenta de que vivir en casa de tus padres otra vez, se convierte en una penitencia, que riéte tu de los cofrades que van pisando pipas en cada Semana Santa.
Para más INRI, la búsqueda la inaguras el año de la crisis. No es que te creyeras (del todo) lo de que antes iban a buscaros a la Facultad las empresas.ANTES incluso de que acabaras la carrera. No, no. Simplemente pides algo de trabajo. Algo que ir royendo que te permita mejorar tu curriculum y pagar un alquiler (de la comida ya se encarga la mamma con los tuppers).
Repito: pagar un alquiler. Dejemos a un lado ciudades como Madrid o Barcelona, con sus alquileres por las nubes. Un alquiler de 200 a 300 € , en piso compartido con 2 o 3 personas más. Medio decente, en zona medio decente.
El primer paso para un novato buscador de trabajo, es ser un pringadillo.
Empezar con toda la ilusión del mundo, hacendo eco en sus oídos las palabras de Zapatero: no es crisis, es recesión.
Pensar que en dos/tres meses podrás encontrar algo (que te permita pagar el alquiler, repito).
Echar currículums a mansalva. Dejarte los ojos en la creación de un currículum de bolsas de trabajo tales como Infojobs. De verdad que valen para algo tantas opciones para escoger? Alguien me puede decir dónde está la barrera entre experiencia media, alta o experta?
Recibir una llamada. El primer currículum que echaste, el primero que te llaman. No es crisis, es recesión.
Hacer la primera entrevista de tu vida. Salirte de puta madre. Relajada, directa, sin errores. Hablar de proyectos en la empresa.
Salir de la entrevista pensando que eres más lista que toda España, o que quizá que toque El Gordo no es tan difícil.
Te van a llamar. Lo presientes. Pasarte todo el día que prometieron llamar (si te aceptaban) pegada al teléfono.
Recordar cómo se parece eso a cuando tenías 15 años y aquel chico te dijo que te llamaría. Se le debió de perder tu teléfono.
A las 00:00 horas empiezas a digerir la realidad. Tu madre te anima con que quizá te llamen otro día. No funciona.
El siguiente paso es enfadarte con el mundo de la empresa. Serán cabrones!!! No saben lo que se pierden.
Lo siguiente una pérdida de autoestima. Pero quién me va a coger a mi? Nunca encontraré trabajo.
Si has llegado hasta aquí. Enhorabuena. Ya vas dejando de ser tan pringado. Echa más currículums, aprovéchate de la comida casera por un tiempo y , si aún no has acabado la carrera. Termínala.
Si te queda algo de dinero, apúntate a un gimnasio, vete a clases de idiomas o haz lo que te venga en gana. Algún día te llamarán y encontrarás un puesto de trabajo. Yo, por el momento, como en los chicles: sigo buscando.
El porqué de un nombre.
Yo, como tantos otros españoles, tengo un pueblo. Una de tantas poblaciones repartidas por todo el territorio, en la que vivían mis abuelos , en la que veraneaba en mi infancia y que ha sido testigo del sufriento de estudiar las asignaturas pendientes de la carrera durante los meses estivales. Un concepto que por más que intente explicar a un extranjero no lo entiende:
-”Entonses… tu vivir en un pueblo?”
-No, no vivo, lo “tengo”.
El más cercano a entenderlo fue un turco que conocí mientras estaba de Erasmus. ¿Conexión mediterránea? No lo sé.
El municipio está situado en un teso y la casa de mis abuelos se situa en la parte alta, sin llegar a coronarla.
En diversas reuniones familiares, tras la pertinente comida que ahora llamaríamos biológica, los primos pequeños éramos desterrados al pasillo, mientras los adultos se disponían a discutir temas que “ni nos iban ni nos venían”. Ahí jugábamos a lo que se nos ocurriera y , cuando estábamos cansados, nos poníamos de charleta. ¡De cuántas cosas me instruí durante aquellos intercambios de palabras!
Pero cuando ya no había juegos ni charlas, nuestras mentes se nublaban maquinando cómo conseguir el Tesoro. Éste no era más que un tarro lleno de bolitas de anís que mi abuela tenía en el alféizar de la ventana de su habitación, al cual echaba mano cuando a mi abuelo no le dejaba en paz su bronquitis. El alféizar estaba bastante alto, y unos micos como nosotros precisábamos de sillas para llegar a él.
El plan fue abortado varias veces por nuestros padres, a quienes no les hacía gracia que cotilleáramos en las habitaciones de los mayores. Sus oídos vulcanianos detectaban cualquier movimiento en falso, o quizá fuera la ausencia de ruido en la que a veces nos movíamos lo que los alertaba. El plan fue refinado varias veces, en las que introdujimos el efecto despiste: entrar dónde estaban los adultos a por cualquier cosa y hablar un poquito con ellos mientras el resto de los Goonies emprendían la escalada hacia el premio.
Con el paso de los años, el tarro de bolitas desapareció. Supongo que sustituídas por algún medicamento que calmara la tos de mi abuelo de manera más eficaz. Más tarde mi abuela hizo lo mismo, por más que queramos no podemos disfrutar de nuestros seres queridos eternamente.
Así que ésta es la historia por la que mi blog se llama así. Un homenaje al recuerdo de uno de los momentos más divertidos de mi vida.
He vuelto.
Y creo que se lo debo a la gente que quiere la receta de los caramelos de anís.
Recuerdos.
Existen imágenes que te traen ciertos recuerdos. Canciones que te trasladan hacia un momento concreto de tu vida, que son capaces de hacerte sentir algo que creías ya olvidado.
Pero… ¿qué pasa cuando vuelves a verlas o escucharlas y aquello que se supone que te provocaban, no lo sientes? ¿Cuando en vez de estremecerte, hacerte temblar o llorar , lo único que te queda es un frío vacío sentimental?
¿Qué se supone que hago ahora?
Just another song.
Alguien la escogió para mí, y quiero compartirla con vosotros. ¿Os gusta el jazz?
Mi conciencia y otras cosas.
“Umps, venga, va, sólo te faltan 2 ejercicios… o son 3? Sabes que a partir de las 3 de la mañana no eres persona.Venga, aprovecha el tiempo. ¡Ey! NO!!No mires el ordenador, caca, fuera. Ni se te ocurra encenderlo. ¿Cómo que sólo mirar si han actualizado el post…¿No te sirve de nada haber escrito la lista anterior? Ya lo encendiste…eres lo peor…-Uy, mira , un mosquito!!!aplastado!!!- Lo vuelvo a decir… Eres lo peor.”
Conversación Siriade-conciencia de Siriade, de los últimos minutos.
En fin, que me he permitido el lujo de un descansito (otro).
Mañana he quedado con un amigo al que hacia ufffffff y más, que no veía.La verdad es que ya llevaba tiempo queriéndolo hacer. Un café, ponernos al día de nuestras vidas…Me ha dicho que se casa y no me lo creo. “Pero si hace 2 días buscabas a la mujer de tu vida!!!!” Me alegro por él, de toda la gente que conozco era el que más papeletas tenía para hacerlo.
Sin embargo, a pesar de la ilusión que me hace todo esto, me da una pereza tremeeeeeeenda tener que coger mañana, arreglarme, quedar a una hora determinada y salir de casa. No sé si llegaría incluso al punto de cancelar la cita. ¿Una estupidez? Sí, desde luego.
Noto que me he ido volviendo una persona más apática a lo largo de los años. Más dejada con los amigos con los que no tendría que portarme así. Todo esto quizá, fruto de la desilusión del comportamiento de algunas personas, pero también debido a que una tampoco está conforme consigo misma.
¿Por qué? Demasiado largo para explicar. Puede que vaya dejando caer en el blog algunas pistas. Pero mejor otro día. Ahora tengo que terminar los 3 ejercicios que me quedan, y tengo solo media hora más como persona.
Buenas noches.
Un dia como tantos otros de exámenes.
Hace tiempo , cuando llegaba esta época se me ocurrío hacer una lista de las cosas que hacía en exámenes y que se supone que no debería hacer. Me sorprende que después de 6 años de carrera siga con mis rituales.
En época de exámenes….
el lugar de peregrinaje sagrado será el frigorífico. Da igual que el estómago no ruja, hay que rendirle culto varias veces al día.
te engancharás al “Diario de Patricia” ( sustitúyase por “Yo soy Bea” ” Amar en tiempos revueltos ” “Marina” o cualquier otra serie de “culto” ).
te darás cuenta que tienes que ordenar el escritorio de tu ordenador, el cual no organizas desde exactamente los últimos exámenes.
te alimentarás de pasta en todas sus variedades. Hacer cualquier otro tipo de comida requiere demasiado esfuerzo y tiempo que no “posees”.
llamarás a tus padres una vez al día para que te cuente tu madre cómo ha hecho su última receta o tu padre qué palabra del crucigrama se le atascó. Asimismo les irás preparando el camino ” el próximo examen es que es de los chungo chungos eh!!!!, pero chungos…..”
las gominolas son nutritivas.
el tiempo que necesitas para prepararte bien un examen siempre siempre es un día a mayores.
visitarás 500 veces al día los blogs que normalmente lees. Da igual si han actualizado esa misma mañana, nunca se sabe si les ha dado por colgar otro post nuevo ( ains qué de tiempo me ha salvado el Google Reader).
Continuará….
Placeres
¿Que la vida no está llena de placeres? ¡¡¡Ja!!! Y más desde que no te cobran por probarte las cosas.
Dejemos a parte el tema de las grandes tiendas donde va gente sin lavar y deja su olorcillo corporal en la ropa de los demás (amoshombreporfavó, que mi dinero no me da pa ir a tiendas caras, ¡¡¡¡¡lávense!!!!!!). Visualicen un escaparate de una zapatería. El cristal recién lavado, tan bien tan bien que parece que no existe.¿Ya?
Imagínense ahora los zapatos perfectos.De esos que en la vida se comprarán por costarles un ojo de la cara y un riñón.Tacón alto, piel suave, cómodos (al menos los primeros 20 minutos). Te lo piensas, te muerdes el labio : “Si es que no me los voy a comprar”, “seré capaz de….?”
Y sí, lo eres. Entras. Pones la mejor de las sonrisas que tienes, y le dices ” un X, de ESOS”. La dependienta abre cuidadosamente la caja que los contiene, retira el papel de seda y te tiende uno de ellos.A todo esto, te bajas la cremallera de la bota y ves que NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, No te has depilado!!!!!!!, haces movimientos raros tales como bajar el pantalon a la vez que bajas la cremallera Umpffff, todo sea por una buena causa!!!!!
Y te lo pones. Y te sientes como una Cenicienta que ha encontrado a su príncipe azul. Y caminas. Y cojeas….”Deme el otro, por favor”.Y te tiras 20 minutos viendo que ni caminas como un pato, ni te quedan mal. 5 minutos, 10, 15… La dependienta casi casi frotándose las manos. Y miras el reloj. “uy!! qué tarde!!”
“Perdone, pero creo que no estoy convencida”. Y te vas, mientras la dependienta jura y perjura “la próxima la calaré antes!!!!!!!!!!”
Pues eso, que la vida está llena de pequeños placeres.
